Hieronymus Bosch, "El Bosco"
El tríptico del Jardín de las Delicias
Tríptico cerrado: el tercer día de la creación del mundo/la Tierra después del diluvio universal. Dios en la esquina superior izquierda. "Ipse dixit et facta sunt. Ipse mandavit et creata sunt" (Él lo dijo, y todo fue hecho. Él lo mandó, y todo fue creado).
Panel izquierdo: El Jardín del Edén. Dios presenta a Eva a Adán: la creación de la lujuria en el mundo, según la visión de El Bosco. El árbol de la ciencia, el árbol de la vida, la fuente de la vida. El mal está oculto en el paraíso, representado por diversas alimañas: los pecados. El diablo escondido en los estanques y las rocas.
Panel central: el falso Paraíso en la Tierra. La humanidad se ha entregado al pecado. El tema central del tríptico es la lujuria. Hombres y mujeres desnudos en diversos actos sexuales. Las aves como símbolo de la lascivia, que con sus picos acercan a los hombres a diversos frutos, que los hay de todo tipo y representan los placeres carnales y lo escaso de su perdurabilidad, ya que después de unos días pierden su frescura y se pudren. Ambos elementos llevados también por mujeres en sus cabezas. Burbujas, ostras, atrapando a los hombres opresivamente. Estanques inmundos, símbolo, origen y foco del mal. La fuente de la juventud al fondo, débil, a punto de resquebrajarse, origen, además, de los 4 ríos del paraíso terrenal. La cabalgata del deseo en el centro, alrededor del estanque del adulterio. En la esquina inferior izquierda, un grupo de personas mirando hacia el panel anterior. En la esquina inferior derecha, Adán y Eva en una cueva y el dedo acusador señalando a Eva, por los males causados en el mundo.
Panel Izquierdo: El Infierno Musical. Instrumentos musicales en representaciones fálicas como castigo a la lujuria. Un gran monstruo devorando personas y defecándolas, un individuo caga monedas y otro vomita excremento, como castigo a la avaricia. El pecado y la sensualidad se vuelven agentes de castigo y tortura. Un hombre crucificado en un arpa, otro en con una flauta entre las nalgas y otro cargando una flauta gigantesca, como una cruz...